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Anatomía

“Las orejas promimentes se consideran una de las alteraciones anatómicas más frecuentes de la región facial”.

 

Anatomía otoplastia Córdoba Cabrera

 

Otoplastia: anatomía práctica del pabellón auricular.

El pabellón auricular es una estructura anatómica compuesta por dos elementos: piel y cartílago.

Las orejas están compuestas de un marco cartilaginoso, cubierto por una piel fina y fuertemente adherida al mismo. El cartílago del pabellón auricular es la estructura que da soporte y forma a la oreja.

Aun siendo una estructura de unas dimensiones muy limitadas, el pabellón auricular tiene una anatomía compleja desde el punto de vista estético que es esencial conocer y comprender para ejecutar de forma correcta las técnicas de otoplastia y obtener así los mejores resultados

 

Distintas estructuras del pabellón auricular: 1) Helix 2) Fosa triangular 3)Rama del antehelix 4) Fosa escafoidea 5) Tuberculo 6) Antehelix 7) Rama del helix 8) Trago 9) Escotadura intertragica 10) Antitrago 11) Lóbulo

 

Otoplastia: una cuestión de correctas proporciones

En la visión frontal, el tamaño del pabellón auricular suele extenderse desde la ceja al borde inferior de la nariz. La anchura de la oreja corresponde aproximadamente a un 60% de su altura (longitud). 

Al considerar una otoplastia, habrá que tener en cuenta y mantener las correctas proporciones entre altura y anchura del pabellón auricular. De esta forma, si la técnica quirúrgica se realiza de forma inadecuada, la relación anchura-altura cambiará y lo hará de forma paralela el aspecto de la oreja. Estos aspectos a veces olvidados, por cirujanos con poca experiencia o dedicación a esta exigente técnica quirúrgica que es la otoplastia, harán que el resultado sea poco natural. 

Otoplastia: sin alteraciones de la sensibilidad

Resulta esencial a la hora de realizar una otoplastia conocer la inervación sensitiva del pabellón auricular. Es proporcionada por ramas del nervio auricular mayor (A.M.) principalmente. También contribuyen a la sensibilidad la rama auriculotemporal (A.T.) del nervio mandibular y, en menor medida, el nervio occipital menor.

Es normal que después de una otoplastia quede alguna alteración sensitiva por el plazo de unas semanas, que en la totalidad de los casos se recuperan pasado este tiempo. 

 

Otoplastia: mejorar la anatomía persiguiendo la naturalidad

Conseguir “pegar” las orejas es posible con cualquier técnica. Conseguir hacer una otoplastia con resultados naturales es algo diferente. Una otoplastia bien realizada no es sinónimo de acercar las orejas al craneo, ni mucho menos. Una otoplastia bien planificada y ejecutada debe mostrar un resultado en el que, simplemente, las orejas dejen de llamar la atención y pasen a un segundo plano en un rostro. Es necesario para ello, generar una remodelación del cartílago que determine un giro controlado y predecible hacia atrás que consiga un resultado natural. De nada sirve hacer una otoplastia y que las orejas llamen más la atención que antes de ser operadas. Con nuestra técnica de otoplastia garantizamos un resultado de extrema naturalidad, sin rastros que delaten el paso por el quirófano.